Enfermedad de Párkinson

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Enfermedad de Párkinson

La enfermedad de Párkinson (EP) se origina por el deceso o degradación de neuronas que producen dopamina (neurotransmisor), sustancia química encargada de enviar mensajes a la parte cerebral que controla el movimiento y la coordinación; debido a esto se genera desorden crónico del movimiento y del control muscular de manera progresiva.

La EP ha sido diagnosticada en más de 10 millones de personas a nivel mundial. La edad promedio para esta valoración suele ser a los 60 años y un 4 % de las personas con EP son diagnosticadas antes de los 50 años.

 

Lo anterior compromete síntomas iniciales motrices y no motrices:

  • Síntomas motrices: rigidez, temblor en reposo, lentitud e inseguridad en la postura, entre otros.
  • Síntomas no motrices: estos suelen precede los síntomas motrices: pérdida de olfato, cambios en el sueño, estreñimiento, depresión, entre otros.

Pese a que se reconocen los distintos síntomas que dan paso a la EP, en el presento no hay pruebas estándar para diagnosticarla.

En consecuencia, el especialista analiza los antecedentes neurológicos y realiza el debido examen: evaluación por imágenes, que aporta información al médico para confirmar diagnóstico en etapas preliminares. Cuando se decide optar por pruebas adicionales, se busca excluir enfermedades que simulan al párkinson: accidente cerebrovascular o hidrocefalia…

 

Etapas de la enfermedad de Párkinson:

  • Leve: el síntoma más notorio puede ser el temblor (movimiento) en un solo lado, que ocasiona incomodidad, pero no afecta el día a día.
    Realizar actividad física de manera regular ayuda a preservar la movilidad, flexibilidad, equilibrio; asimismo minimiza el estreñimiento y depresión.
  • Moderada: los síntomas de movimiento afectan al cuerpo, aminorando la rapidez, el equilibrio y la coordinación.
    Los medicamentos disminuyen los síntomas anteriores, aunque pueden ocasionar efectos secundarios como movimientos involuntarios (discinesias). De nuevo, la actividad física con frecuencia, sumada a fisioterapia influyen para mantener la adecuada movilidad y equilibrio.
  • Avanzada: en este punto hay serios impedimentos físicos para caminar, la persona afectada debe depender de alguien que lo auxilie en las distintas labores cada día.

Considerando las tres etapas, es conveniente aclarar que la enfermedad de Párkinson avanza de manera diferente en cada persona, incluso desde los signos iniciales, por ejemplo, mientras una persona padece rigor muscular, otra puede experimentar temblores o pérdida del olfato.

Y el avance de estos síntomas puede tardar años o meses, según la persona. No es posible pronosticar de modo preciso la trayectoria de la enfermedad, por lo tanto, el médico se enfoca en mitigar los síntomas y mejorar la calidad de vida del paciente.

Las causas de la enfermedad de Párkinson son desconocidas, sin embargo, existen factores que se relacionan con esta:

  • Factores genéticos: entre el 15 % y 25 % de las personas identificadas con esta enfermedad dicen tener un familiar con párkinson
  • Factores ambientales: agua de pozo, pesticidas, insecticidas, manganeso aumentan el riesgo de sufrir la enfermedad.

En resumen, para mejorar esta condición se recomienda lo próximo:

  • Fisioterapia: ayuda a recuperar la movilidad.
  • Terapeuta ocupacional: aporta diferentes opciones para realizar actividades cotidianas.
  • Terapeuta del habla-lenguaje: plantea ejercicios vocales.
  • Alimentación: esta debe satisfacer las necesidades nutritivas a diario.

Y por supuesto, acudir a profesionales de la salud para un apropiado seguimiento y control.

Por fortuna, esta enfermedad también cuenta con tratamiento fármaco, actualmente hay múltiples medicamentos aprobados parar tratarla, más se recomienda visitar a un médico o especialista para una correcta medicación, dosificación, etc. Teniendo en cuenta que los distintos fármacos causan diversas reacciones negativas, se deben ajustar cada vez junto al médico que ha llevado el proceso.

Pero, ¿Qué se espera en un futuro para tratar de manera más efectiva la enfermedad de Párkinson?

Primero, es fundamental conocer más acerca del por qué las neuronas productoras de dopamina se debilitan o degeneran hasta morir (neurodegeneración).

Una vez identificadas las causas se podrá plantear un tratamiento eficaz para postergar o detener su evolución, incorporando material genético directamente al cerebro que intenta reemplazar neuronas.

Pero este procedimiento está en etapas iniciales y normalmente toma varios años el desarrollo de dichas investigaciones.

 


A pesar de que esta enfermedad no es curable, hay síntomas que se pueden tratar, es importante o crucial su detección a tiempo, por eso, si tienes indicios relacionados a esta enfermedad no dudes en contactar con nuestros profesionales acreditados a través de la app, redes sociales o en el siguiente enlace: https://saludencamino.com/atencion/